12 may 2011

Siempre con la misma historia de siempre

Querido Bob,
todos dicen que ya han pasado treinta años desde que desapareciste, y yo con la misma sensación de que el tiempo es un jodido impaciente. Algunas personas se empeñaron en llamarlos mentirosos, prometiendo que nunca te habías ido. Y aunque se equivocan, muy poco ha cambiado. El respeto se ha convertido en una de las palabras más prostituidas, y lo malo va a peor. Pensamos menos y lo mismo. Las guerras siguen tanto fuera como dentro, pero hemos aprendido a quedarnos sordos. Saben que lo estamos haciendo mal, pero para qué cambiar nada. Soltaron el odio por las calles y en las fronteras y nosotros le dimos alas, llaves y armas. Sus inventos para que no nos movamos siguen funcionando a la perfección. Todo se basó siempre en mantenernos demasiado ocupados y cansados como para preocuparnos de lo importante. Primero la novia y el coche. Después la casa, los niños, el perro y la coca. Y así todos vamos dejando que el planeta y sus habitantes se pudran lentamente. Surgen voces que incitan a conectar más de cuatro o cinco neuronas seguidas, pero casi siempre se hunden en un pozo anodino bajo obviedades económicas y chistes sobre fumetas. Hay quien todavía quiere mantener la esperanza, pensar en soluciones e incluso creer en utopías. Yo ya no estoy demasiado seguro. Dicen que perdísteis vuestra batalla. La explosión de los sesenta murió demasiado pronto. De todos modos, algo no funciona bien, porque de repente el número mundial de locos ha crecido desorbitadamente. ¿No fuimos nosotros los perdedores?


27 abr 2011

Mucho Miedo y mucho Asco

"...¿Por qué molestarse en leer los periódicos si lo que ofrecen es esto? Tenía razón Spiro Agnew. Los de la prensa son una pandilla de maricas crueles. El periodismo no es ni una profesión ni un oficio. Es un cajón de sastre para meticones e inadaptados... acceso falso al lado posterior de la vida, un agujero sucio y meado desechado por el supervisor del editorial, pero justo lo bastante profundo para que un borracho se acurruque allí desde la acera, y se masturbe como un chimpancé en la jaula de un zoo."

Hunter S. Thompson


12 abr 2011

Ciertos sentimientos atemporales

Los inocentes y los gilipollas se han encargado de depreciar el valor de ciertas expresiones. como cuando afirman que ni por todo el dinero del mundo venderían tal o cual objeto, experiencia, elemento...Sin embargo, la verdad es que esos momentos en una plaza medieval, iluminados por la fachada de una inmensa catedral renacentista y con la luna de testigo, hablando frenéticamente de cualquier cosa a la velocidad de las enajenaciones, invadidos de una tácita satisfacción añeja, no tienen precio.


30 mar 2011

El derecho a no ser homosexual

Interesantísima reflexión sobre sexualidad del señor Reig que lleva a preguntarse por qué caemos con tanta facilidad en la categorización social. En ocasiones es un sistema optimizador que resulta incluso necesario, pero la gran mayoría de las veces no es más que otro método de discriminación negativa. El puto empeño de la humanidad en buscar diferencias y no similitudes...

25 mar 2011

Política del miedo

Después de un mes de muertes en Libia, la ONU decide intervenir. Militarmente claro, la situación por fin "lo requiere". Los conflictos internos y las muertes de civiles justifican el ataque.¿Y Yemen?
¿Y Siria?
¿Y Burundi?
¿Y Bahrein?
¿Y Colombia?
¿Y Marruecos?
¿Y Líbano?
¿Y Argelia?
¿Tengo que seguir? Ay poderoso caballero, como les empujas... Las vías pacíficas resultan todavía demasiado utópicas, así que mejor seguir vendiendo armas a diestro y siniestro.


Algunas veces lo que fue, sí es y sí será

Esa clase de relación capaz de desmentir alguna de las putas verdades de la vida. Una confianza y un cariño que se mantienen impasiblemente mientras pasa el tiempo, sin importar frecuencias ni periodos. Como con todo, hay momentos más intensos y otros más tenues, pero la luz que hace que ciertos sentimientos persistan sin envejecer parece algo casi mágico. Así las cosas nos asustamos menos del futuro.


23 mar 2011

Cicatrices

Heridas, accidentes, golpes o dibujos. Recuerdos.
Es la forma que tiene la vida de grabar ciertas partículas de la historia especialmente dolorosas que de otro modo podrían quedar desvanecidas en la nada.
La piel muta su aspecto registrando ese instante, abriendo una puerta al pasado.
Ternura, nostalgia, rabia, venganza, sufrimiento, orgullo y un largo etcétera de emociones atrapadas en uno mismo y expuestas en el escaparate vital, todo por el precio de aprender que no somos invulnerables a lo que nos rodea, ni somos perfectos ni podemos esconder siempre nuestros dolores.
En realidad, sólo son nuestras más íntimas delatoras, ellas nos acusan de haber vivido.