30 mar 2011

El derecho a no ser homosexual

Interesantísima reflexión sobre sexualidad del señor Reig que lleva a preguntarse por qué caemos con tanta facilidad en la categorización social. En ocasiones es un sistema optimizador que resulta incluso necesario, pero la gran mayoría de las veces no es más que otro método de discriminación negativa. El puto empeño de la humanidad en buscar diferencias y no similitudes...

25 mar 2011

Política del miedo

Después de un mes de muertes en Libia, la ONU decide intervenir. Militarmente claro, la situación por fin "lo requiere". Los conflictos internos y las muertes de civiles justifican el ataque.¿Y Yemen?
¿Y Siria?
¿Y Burundi?
¿Y Bahrein?
¿Y Colombia?
¿Y Marruecos?
¿Y Líbano?
¿Y Argelia?
¿Tengo que seguir? Ay poderoso caballero, como les empujas... Las vías pacíficas resultan todavía demasiado utópicas, así que mejor seguir vendiendo armas a diestro y siniestro.


Algunas veces lo que fue, sí es y sí será

Esa clase de relación capaz de desmentir alguna de las putas verdades de la vida. Una confianza y un cariño que se mantienen impasiblemente mientras pasa el tiempo, sin importar frecuencias ni periodos. Como con todo, hay momentos más intensos y otros más tenues, pero la luz que hace que ciertos sentimientos persistan sin envejecer parece algo casi mágico. Así las cosas nos asustamos menos del futuro.


23 mar 2011

Cicatrices

Heridas, accidentes, golpes o dibujos. Recuerdos.
Es la forma que tiene la vida de grabar ciertas partículas de la historia especialmente dolorosas que de otro modo podrían quedar desvanecidas en la nada.
La piel muta su aspecto registrando ese instante, abriendo una puerta al pasado.
Ternura, nostalgia, rabia, venganza, sufrimiento, orgullo y un largo etcétera de emociones atrapadas en uno mismo y expuestas en el escaparate vital, todo por el precio de aprender que no somos invulnerables a lo que nos rodea, ni somos perfectos ni podemos esconder siempre nuestros dolores.
En realidad, sólo son nuestras más íntimas delatoras, ellas nos acusan de haber vivido.


17 feb 2011

Del futuro al presente

No es una novela épica ni un juego de rol. Pero el tiempo pasará. Y de ello aprendemos. Y de las tinieblas pasaremos a la claridad. Encontraremos la forma de sacar nuestra propia luz para alumbrar zonas en penumbra. Y desterraremos eso de que cualquier tiempo pasado fue mejor. Iluminaremos lo que nos propongamos. Y dejaremos la oscuridad de la noche sólo para nuestros secretos.


16 feb 2011

www.nolesvotes.com

Ya ha quedado claro demasiadas veces que esta democracia funciona mal. El elenco político no puede ser más repulsivo. Pero no hacer nada al respecto no es que ayude demasiado. Parece que cada vez son más las personas que reaccionan ante el aletargamietnto que provoca la economía del bienestar. Por algo se debe de empezar.

10 feb 2011

Problemas contemporáneos

En la Gran Vía, al lado de la puerta de una “Casa del Libro”, refugiado bajo el cielo de un andamio hay un hombre sentado en el suelo. A su derecha un cestillo y a su izquierda un cartel en el que ha escrito “TE REGALO MI POESÍA por la voluntad”. La acera rebosa hormigas presurosas, pero muy pocos reparan en su presencia. Pasa las tardes recitando con ánimo los versos de sus folios arrugados. Ni siquiera los que entran al establecimiento se paran a escucharle. Los clones trajeados que pasan a su lado elevan la voz para no detener su discusión sobre fútbol o las banalidades del trabajo, y él también la eleva. Al terminar cada poema busca miradas cómplices, pero sólo encuentra un ajetreo de luces y corbatas.






3 feb 2011

Aquella noche no se veía la luna

Apuró el pitillo y abrió la puerta. El bar a esas horas se había convertido en un planeta distinto donde la tierra era un tumulto de personas y el cielo un mar de humo. Se abrió paso hasta la barra a base de llenarse la camisa de la cerveza de clientes demasiado borrachos como para preocuparse.
-¡Chico! ¡Whiskey doble con dos piedras!
-¡Enseguida!
Miró el vaso con la serenidad de quien afronta una rutina y tragó el licor apresuradamente. Apenas podía distinguirse alguna conversación. Debajo de cada sombrero una boca vociferaba eufóricamente. El alcohol corría a su antojo y el charleston animaba los pies de la clientela. Mientras observaba el panorama, divisó una silla solitaria que, después de casi diez horas yendo de un lado para otro con cajas de enciclopedias, resultaba muy sugerente. Pidió otro trago y se dirigió hacia la silla.

El vaso apoyado en la pierna y la mirada perdida en la profundidad del humo. Los minutos se atropellaban frenéticamente sumiéndole en un trance demasiado triste como para no tratar de disfrutarlo. Hasta que una cara conocida le trajo de vuelta a la realidad. Ella. Después de tantos años. Otra vez.
-Tú por aquí...
-Buenas noches, princesa.
-Tienes una pinta horrible.
-Ya no trago tantas mentiras.
-¿Qué ha sido de tu vida?
-¿No bebes nada?
-No eras tan cínico cuando me querías.
-Eso nunca lo hice.
-Vámonos de aquí y te demostraré que mientes.
-No puedo, estoy ocupado.
-¿Tú sólo?¿Qué tienes que hacer?
-Emborracharme.
Se llevó el vaso a la boca mientras la veía perderse entre la multitud. Desapareció con la misma pasividad fría con la que había llegado. Cerró los ojos y dejó que las notas del clarinete se mezclaran con el alcohol.